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lunes, 25 de mayo de 2015

Feminismo

No voy a ser esclavo de los significados del diccionario, por mucho que a veces me secuestren algunas palabras, porque al final el debate sería sobre si se debe llamar feminismo o deberíamos usar más palabra "igualdad", sin edulcorantes.

Curiosamente me han insultado bastantes veces por decir lo que pienso, pese a ir en contra de esa mayoría que algunas creen que es la culpable de todos sus problemas. Otras directamente creen que somos los hombres y probablemente a alguna no le falte razón, pero dejad que os de mi versión.
Quiero dejar claro que para mí el hombre no es superior a la mujer, creo que ambos sexos estamos igualados con nuestras pequeñas virtudes y nuestros grandes defectos, ya que por mucho que alguno os quiera vender otra cosa los hombres y mujeres no somos iguales, ni lo seremos. Esto no quiere decir que un sexo sea mejor que el otro, simplemente somos diferentes, igual que hay motos y coches, lo veo totalmente compatible.
Las mujeres sois muy infravaloradas en esta sociedad, nadie os va a negar lo contrario y quien lo haga, miente, pero también tenéis privilegios que los hombres no tenemos. ¿Recordáis lo de virtudes y defectos? Obviamente esos privilegios no suplen todas las carencias que tenéis y creo que debéis luchar por ellas, por la igualdad en el trabajo a altos niveles y por las críticas que recibís al usar vuestra sexualidad libremente, por ejemplo. Pero nosotros también tenemos nuestras carencias, a nivel bajo vosotras es más sencillo que consigáis un trabajo en una tienda de ropa o como azafata de cualquier cosa y supongo que veréis esta oración como una gran gilipollez en sí misma y es lo que quiero que veáis exactamente, ya que es una gilipollez enorme y por eso mismo no verás a muchos hombres hacer un drama por tener menos oportunidades para trabajar como dependiente en un Zara, aunque ese fuera el trabajo de su vida.
Extrapolando este ejemplo vosotras salís mucho más perjudicadas, en cuanto a temas de trabajo y creo que es bastante reprochable la actitud de esta sociedad. ¿El problema sabéis cuál es? Que no somos iguales, que la vida no es poner una puta balanza sobre a quién perjudican más, en la que vosotras saldríais victoriosas, la vida trata de luchar por vuestros derechos sin tener que señalar a los hombres como los culpables de todo, que uno ya se cansa de leer gilipolleces como que "orinar de pie es machismo, deberíais orinar sentados como nosotras". Por favor...

Todo esto viene a que hoy he criticado la actitud de algunas chicas con respecto a una foto en Twitter, una foto que constaba de una lista estúpida típica de revista, que espero ninguna compréis, sobre determinados aspectos que a los hombres no nos atraen de vosotras. En esa lista había cosas como que no nos gusta que tengáis bigote, barba, que no os depiléis y cosas absurdas como que tengáis el pelo de varios colores o que seáis escandalosas. Enumero estas dos últimas como estúpidas ya que las otras anteriores me parecen algo obvio, tan obvio como que a vosotras no os gustan los hombres con pelos en la espalda. Todo generalizando, porque cualquier persona con dos dedos de frente debería entender que una revista generaliza, no van a hacer una revista para una minoría o varias tiradas distintas para que todos encajemos en esos gustos ahí escritos.
Pero no, el problema no viene ahí, el problema viene porque según este grupo de chicas la lista en sí es un conjunto de normas para que seáis aptas y que es algo más allá de una lista, sino que es casi una obligación. Supongo que deberé entrar al BOE a ver si veo una nueva ley sobre que si no seguís punto por punto la dichosa lista de estupideces que vienen ahí escritas viene un policía y os pega un tiro.
A partir de aquí ha empezado a salir la vena victimista, la vena de que parece que todo es una conspiración para obligaros a depilaros. A mí me da igual o no que os depiléis, si una chica me gusta me va a gustar más allá de si tiene cuatro pelos en las piernas, pero sí es cierto que me atraen unas piernas suaves, no creo que nadie os esté obligando a nada y desde mi punto de vista juraría que la mayoría lo hacéis por vosotras mismas y no por el resto.
Ha llegado todo a un punto tan absurdo que no logro entender nada, lo curioso es que si esa lista aparece al revés, en una revista de hombres sobre detalles que a las mujeres no le gustan de nosotros creo que nadie se echaría las manos a la cabeza. Igualdad señoras y señores, que recuerdo cuando una empresa de maquinillas de afeitar hizo varios anuncios sobre que los hombres estábamos mejor sin barba y no recuerdo a nadie echarse las manos a la cabeza y menos aún pensar a que la sociedad nos estaba empujando a afeitarnos. Yo al menos no les hice ni puñetero caso, quizá ese sea el problema, que hay que ser lo suficientemente inteligente como para saber cuando algo es estúpido sin más, como la dichosa lista, y cuando algo tiene un trasfondo que intenta manipularnos, que en este caso no lo veo.

De verdad que apoyo que luchéis por todos vuestros derechos, yo mismo estuve en las marchas a favor del aborto en Madrid, pero hay cosas que me parecen totalmente estúpidas y que están creando un bando demasiado radical, lo peor es que cada vez más mujeres se unen a esa causa.
Hay cosas graves como Ana & Mía, ¿por qué no os ponéis a criticar eso y os dejáis de estúpidas listas que si no fuera por vosotras nadie pensaría nada extraño? Aunque bueno, ahora llegará la loca de turno a decirme que Ana & Mía es culpa de la sociedad y particularmente culpa de los hombres por fijarnos mucho en el físico y tal. ¿Le echamos la culpa a las mujeres de la vigorexia entonces?

Me parece un tema bastante serio como para frivolizar con gilipolleces como para llamar a alguien machista por invitar a una chica a un café en una biblioteca, como para decir que todo y todo es culpa de los hombres.
Así pues, para terminar: Buscad soluciones y no quién tiene la culpa, pero buscad soluciones de cosas serias y dejad de ser unas Drama Queens porque vais a perder más tiempo buscando las culpas y discutiendo que buscando soluciones, que es lo que realmente importa. No os gustan los hombres gordos, a nosotros no nos gustan las chicas con bigote. ¿Criticable? Desde mi punto de vista no, ten el pelo que quieras sobre los labios, pero no quieras gustar a todo el mundo porque esos detalles en concreto no le van a gustar a la gran mayoría de hombres.


Cerrando: No, yo no tengo la verdad absoluta y esta es mi versión.


Me podéis insultar en los comentarios, que estaré encantado de leeros para darme cada vez más cuenta de lo mucho que me gusta mi novia. También me podéis dejar vuestra opinión sin más.



Atentamente,
Un hombre, el enemigo.






sábado, 23 de mayo de 2015

Reproches

No paro de hacerme preguntas y odio cuando algunas no tienen respuesta. Quizá ahora ya no es el momento para hacerme estas preguntas, ya que ahora estoy feliz con quien estoy, pero también puede ser que sea precisamente por esto por lo que día tras día no pare de preguntarme: ¿Por qué?
¿Por qué, qué? Pues me gustaría saber por qué he perdido tanto el tiempo, por qué he perdido dos años de mi vida con alguien que sabía en lo más profundo de mí que para nada era compatible conmigo, me gustaría saber por qué cambié, me gustaría saber por qué aguanté tantas faltas de respeto, me gustaría saber muchas cosas que probablemente jamás tengan una sola respuesta.

Todo el mundo me dice que no debo comparar y es cierto, pero es imposible que cuando empiezas una nueva relación no la compares aunque sea un poco con la anterior, con Jara jamás tuve ningún problema y pese a no estar enamorado de ella no me arrepiento de todo lo que vivimos juntos, creo que ambos aprendimos muchísimo y fuimos bastante felices, pero también viéndolo todo ya desde la distancia creo que de algún modo al menos ella sí que era mi prototipo de chica, luego enamorarme de ella hizo el resto.

Con mi anterior relación no me pasa esto, y es verdad los correos que me mandáis preguntándome qué me hizo Marta para que no haya ninguna entrada en la que quede bien. Supongo que es todo lo hablado anteriormente, aunque suene duro con ella sí me arrepiento de haberla conocido, bajé la guardia hasta el punto de convertirme en una esponja que absorbía todos los problemas y como una esponja, me volví algo inerte e inanimado.
Desde luego que ella no tiene culpa directa de ellos, al fin y al cabo uno elige cómo afrontar la vida, da igual los problemas que le lleguen. A lo mejor no tengo tanta fuerza mental como creía o simplemente me adapté tanto a ella que me convertí en alguien depresivo, en alguien que no veía una luz al final del camino, ya que no veía ni el camino.
Pero sigo preguntándome lo mismo, sigo preguntándome: ¿Por qué?

En este año y pico desde que lo dejamos nunca he sido capaz de verlo, siempre le he tenido cariño y seguramente una parte de mí siempre se lo tenga, pero ahora que he conseguido conectar mi mente con otra chica me he dado cuenta que lo que yo creía que era una relación honesta, sincera y basada en la confianza, no tiene que ser como la que yo tuve. Para ser sincero no hace falta tener faltas de respeto con tu pareja, más que nada porque si quieres a tu pareja no tendrás esas faltas de respeto aún siendo sincero. La verdad es que es una situación incómoda, es como si me hubiese dado cuenta de que he perdido dos años de mi vida con la persona equivocada y lo peor es que pese a intentar convencerme de que no es así, todo apunta a lo contrario.

Me pregunto qué nos lleva a enamorarnos de alguien, para mí es algo que no puedo evitar, pese a haberme enamorado tres veces, es algo que no va con la persona, ya que he conocido chicas muy guapas e inteligentes, pero no he sido capaz de sentir nada. En este año y pico que he estado soltero sí que he intentado alejar a todas las personas que no veía compatibles conmigo. Puede ser una forma muy egoísta de ver la vida, pero tenía tanto miedo de tener una relación igual a la anterior que no me ha quedado más remedio que eso, no me ha quedado más remedio que inspeccionar a cada chica que he conocido hasta lo más profundo de su ser y expulsarla de mi vida al más mínimo error.
Puede ser una táctica un poco cobarde, pero la gente no cambia, meteros eso en la cabeza, si a ti te gusta viajar no empieces a tener citas con alguien que lo odia. Probablemente tras varias citas ella te diga que viajaría por ti, y creedme que no hay nada peor que eso, hacer algo por alguien. (Por supuesto lo de viajar es un ejemplo, hay cosas más graves).
Al final de esas personas con las que podrías intentar algo más sólo te quedan cinco compatibles, y de esas cinco es el destino el que ya elige que te enamores de una o puede que de ninguna, pero al menos sabes que te estás enamorado de la persona correcta, luego puede que salga bien o no, pero sois compatibles.

No os adaptéis, pero menos aún dejéis que vuestra pareja se adapte a vosotros, porque al final cuando pasen esos primeros meses en los que todo es de color de rosas y arcoiris de colores, al final de esos meses vuestra pareja volverá a ser la que era antes, simplemente se puso una máscara para atraerte, pero ahora que te tiene no la necesita y tú te quedarás sin viajar.

Comparaciones...

De verdad que no lo entiendo, supongo que no hay mayor error que considerarse inteligente y que nadie te va a engañar, que vas a ver las cosas tal y como son y que no te vas a dejar llevar por la subjetividad, porque luego te llevas una hostia a tu ego, orgullo y corazón de la que te cuesta año y pico recuperarte y empezar a caminar de nuevo.

Recordad algo, los polos opuestos se atraen, pero nosotros no somos imanes, somos personas y como tales tenemos que buscar alguien que comparta nuestros gustos, que disfrute con nuestros planes a las cinco primeras semanas de relación igual que a los cinco años, que eso es lo difícil y donde posiblemente tu pareja ya no quiera adaptarse porque sabe que te tiene seguro.
Puedes elegir quedarte con la frase hecha sobre que los polos opuestos se atraen, pero dejad que yo elija dos polos iguales que se repelan, que así hay que hacer más fuerza para juntarnos.


...y es que para mí una relación es eso, dos polos iguales que se repelen y que para juntarlos tienes que estar atento y hacer fuerza constantemente.
Porque eso es una relación: Igualdad, fuerza y constancia.




PD: No hace falta decir que le deseo lo mejor a Marta y que ojalá encuentre a alguien compatible con ella si aún no lo ha hecho, porque igual que ella no fue compatible conmigo sé que yo tampoco fui compatible con ella.
PD2: Me gustaría saber si alguno de vosotros ha tenido una relación como la mía y su punto de vista, me refiero a una relación que hasta pasado un tiempo no te das cuenta de todas las estupideces que permitiste y que hasta tú mismo hiciste y cómo lograsteis daros cuenta. Podéis dejarlo en los comentarios, estaré encantado de leeros y así nutrir mi ego y orgullo al darme cuenta de que no soy el único.



--Hero

sábado, 16 de mayo de 2015

Atropellado

¿A la tercera va la vencida?

Para mí el amor no es ese tren que esperas y que una vez pasa lo pierdes, para mí el amor es ese tren que atropella, quizá porque le espero como un loco en medio de las vías y quizá esa es la gracia, tener el valor de dejarte atropellar.
Me han atropellado, por fin un tren ha sido capaz de pasar por encima de mí, se ha negado a frenar y me ha roto todos y cada uno de mis huesos. Y dejad que os diga algo, menudo tren.

... y es que contigo no logro ver Madrid.
Supongo que es fácil hablar de ti, hablar de cómo curiosamente si yo tuviese tus dotes para dibujar te hubiese dibujado tal cual eres, de cómo pese a estar en un mirador con Madrid de fondo yo sólo sea capaz de verte a ti y olvidarme por un momento de Madrid, tu Madrid, nuestro Madrid.

Debo reconocer que tengo suerte en el amor, y aunque no crea en la suerte no sé a qué otra cosa echarle la culpa de lo terriblemente listo que es mi corazón a la hora de elegir mujer. He pasado más de un año pensando que ya no me volvería a enamorar, que aún lo estaba, cuando lo que en realidad me ocurría es que aún no había encontrado a ese alguien especial. Supongo que es lo que os pasa a muchos, habéis dejado una relación y pensáis que ahora nada será lo mismo, encontráis a gente totalmente compatible con vosotros y aún así os falta ese punto de chispa que vuestra ex pareja sí os daba.

Con el tiempo todo llega, aunque no lo busques, porque si sois como yo y os quedáis tirados en las vías, pronto llegará un tren que no pare y os deje todo el cuerpo destrozado. Eso sí, aseguraos de poneros en las vías del AVE y no en las del cercanías, por eso de encontrar un tren con algo de clase y no uno lleno de grafitis.

He pasado mucho tiempo sonriendo por mí porque nadie me hacía sonreir, apostando por mí porque no tenía ganas de apostar por nadie, siendo mi propio desastre y el de nadie más. Es hora de apostar por alguien más a parte de ese moreno que me devuelve todas las sonrisas frente al espejo.

Es fácil enamorarse en Madrid, es fácil enamorarse de una madrileña, de una gata. Aunque su mérito tiene que sea ella y no ninguna otra de las muchas que hay, es fácil que me haya enamorado tres veces en mi vida y que una de ellas sea ella.
Podría enumerar sus miles de virtudes, explicaros que aún busco un fallo y que aún no lo encuentro, pero no es única, he encontrado chicas con miles de virtudes que no me han llenado como lo ha hecho ella.

Porque es de esas personas con las que si tu vaso está medio lleno, ella te lo llena. Porque es de esas personas con la que no existen los silencios incómodos. Porque es de las que te enseña que se puede soñar con los ojos abiertos. Porque es de esas que disfrutas con la compañía y no yendo al hotel más caro de la ciudad. Porque es un pequeño gran desastre. Porque con sus 170 y pico centímetros no necesita unos tacones para estar a la altura, ella ya sabe que lo está. Porque es preciosa hasta cuando se saca ese mechón de pelo color azabache que le molesta en su boca. ¿Y qué decir de su boca? Pero también de su cuello, su pelo, su culo, sus piernas, sus tetas...

Supongo que simplemente es una de esas que te enseña que el amor es cosa de locos, de dos locos que no quieren buscar ni un sólo punto de cordura.

Simplemente es una de esas que te hacen estar con ella como si la conocieses de toda la vida.
Simplemente es una de esas con la que no existen distancias.
Simplemente es una de esas con la cabeza sobre los hombros.
Sumplemente es una de esas que pueden enamorarte con su físico, pero eligen enamorarte con su mente.
Simplemente es una de esas... que te consiguen.



Cuando todo está perdido, cuando crees que nadie más va a lograr entrar en ese pequeño rinconcito de ti donde están la confianza ciega y el amor, cuando crees que la última persona que dejaste entrar te dejó tan destrozada la puerta al salir, cuando crees que jamás volverás a sentir lo mismo...
Es cuando te das cuenta de que nunca más volveras a sentir lo mismo, al contrario, las sensaciones serán superiores.
Aguanta, no está todo perdido, te va a llegar el tren, tu tren, y te va a gustar tanto que por un momento vas a pensar que en realidad fue un avión y que ahora vuelas, pero no tengas miedo que esta vez no caerás.



Ya no soy capaz de ver Madrid cuando te miro a ti,
y eso es porque has conseguido algo que no atrevió nadie,
estar delante.




¡Eh, tú!
¡Sí, tú!
¡Leéme bien!
¡HASTA LAS PESTAÑAS!







--Hero

viernes, 17 de abril de 2015

La última vez que hablamos

La última vez que hablamos...


Me dijiste que volverías a hablarme cuando fueras capaz de ser sólo mi amiga y yo me quedé esperando como un idiota.


Me di cuenta de que piensas que te hablé porque mi ego estaba por los suelos y eso es triste porque fue precisamente por todo lo contrario, nunca llegaste a conocerme.


Me pediste que volviera a Italia, que necesitabas volver a despedirte de mí, necesitabas volver a hacernos daño.


Me llamaste cari, medio en broma medio en serio.


Me pediste que te hablara de otras, que necesitabas saber a lo que te enfrentabas.

Me hablaste de tu nuevo novio.

Me bloqueaste.



¿Y contigo, qué fue lo último que nos dijimos o sentimos?



Creo que ya es hora para volver a ser yo mismo en este blog, para volver a contaros cómo olvido a ciertas personas durmiendo en la cama de otras. Al fin y al cabo, creo que ya no debo de ser un caballero con quien ya ha pasado año y medio o con quien han pasado más de cuatro. Por no hablar de que la tercera mujer de la que siempre os hablo está en Italia e ignora que escribo.
Además, debo de darme prisa, que hay un jabalí persiguiéndome para que no vaya tras nadie que no sea él. ¿Y sabéis lo peor? Poco a poco estoy dejando de correr, quizá me gusta la idea, tengo que aprovechar para contaros todo antes de que me coja.


El otro día hablando con una amiga me di cuenta de que todos vivimos una época en la que pensamos que nadie va a superar a nuestros ex, encontramos a personas perfectamente compatibles con nosotros, pero somos incapaces de sentir ese algo que hace a esa persona perfecta. A mí en este último año me ha pasado muchas veces, personas perfectas que me podían aportar todo, todo menos ese punto que nadie sabe exactamente qué es, pero que es lo que a mí particularmente me hace plantearme tener algo más que sexo y cuatro mimos con esa persona.
Me cuesta llegar a ese punto, y mirad que soy un gilipollas en potencia que en cuanto ve que una chica no es compatible conmigo la tiro como si de un pañuelo usado se tratase, ¿verdad?

Supongo que no es del todo malo hacer esto, si nunca vas a tener una amistad con esa persona veo totalmente absurdo seguir conociéndola, aunque quizá yo me pase descartando. Odio a esas personas que tienen a 50 posibles candidatos/as en su agenda, prefiero tener 5 y que esos 5 realmente sean gente compatible con la que sólo me falta ese punto especial. Y es que cuando ya has probado y probado lo de la compatibilidad lo sabes a los tres días, lo que te falta es lo otro, el punto especial.

A veces pienso que me gustaría ser como esas personas que simplemente con quedar durante dos semanas seguidas con alguien ya logran enamorarse, ya logran sentir ese punto especial que tapa todos sus fallos y los convierte en virtudes. A veces pienso eso, luego me doy cuenta de que prefiero probar a 200 y que de esas 200 me enamore de cuatro, tanto por ellas como por mí. Siempre he pensado que es mejor estar con alguien que te elige de entre 200 que alguien que te elige entre cinco, aunque a veces ni eso, a veces tú eres su única opción. ¿Cómo coño vas a saber que te gusta si sólo lo has conocido a él? Bueno, puede que a veces tengas esa suerte, pero no te engañes, lo que necesitas es una pareja y cuando tienes esa necesidad te aseguro de que es difícil elegir bien.

Aunque no dejemos atrás el tema de que soy un gilipollas, porque hay quienes critican a los demás porque dicen de él que es un gilipollas, él lo achaca a que tiene una personalidad con la que siempre dice lo que piensa. ERROR, eres gilipollas porque diciendo lo que piensas eres gilipollas, como lo soy yo, las dos cosas no siempre van unidas.

Dicho esto, preparaos, porque os voy a mostrar muchos de mis descartes, que dicho sea de paso también me han servido para olvidar, aunque entrando en un bucle de sentirme mal cada vez que me follaba a alguien nuevo teniéndome que follar a otra distinta para tapar los errores que cometí con la anterior. Ya no tengo que guardarle la cara a nadie de mi pasado, ya no me voy a sentir mal por escribir lo que escribo, ya no voy a pensar en ninguna de ellas, toca volver.




Atentamente,

El Gilipollas.

sábado, 28 de febrero de 2015

Cabrón

Nunca me he considerado un cabrón, pero no puedo venderlo como virtud, ya que nunca he tenido necesidad de serlo.

He tenido la suerte de que nunca he necesitado del sexo, pero no porque me sobre con quien tenerlo, sino porque nunca he tenido la necesidad fisiológica de salir de fiesta para meter la polla en caliente, como hacen muchos.

Creo que siempre he tratado bastante bien a las mujeres en general y mucho mejor a las mujeres en particular como pueden ser mis ex o chicas con las que he tenido algo más que un intercambio de mordiscos. He llegado al punto de no escribir en estas páginas por no hacer daño, o de guardarme historias para mí por el simple hecho de no joder a nadie, pese a que yo no debería salir demasiado mal parado en cosas en las que no he tenido culpa. Por supuesto uno siempre comete errores y sé de muchos que he cometido y de otros muchos que ignoro haber cometido, pero soy un santo para lo que podría haber hecho.

Esto se acabó, hoy al menos voy a ser un cabrón, voy a contaros una historia que estoy deseando escribir y soltar de una vez.

Hace años conocí a una chica, el caso es que no llegamos nunca a nada, ni siquiera nos dimos un beso, para colmo ni siquiera la he visto en persona en mi puta vida. Por cosas del destino dejé de hablar con esa chica, al poco tiempo una amiga de esa chica me habló, conecté bastante bien con ella, pero la cosa también se quedó ahí, ni siquiera le vi la cara en persona, al igual que con su amiga.

La primera chica me echó en cara que yo hablase con su supuesta amiga, amiga que ya no lo es tanto y que no me cuesta demasiado comprender el porqué. Supongo que es fácil echar la culpa a la persona que te gusta antes que preguntarle a tu amiga lo que está haciendo, más aún cuando ni siquiera he tenido NADA con ella como para poder marcar territorio con las chicas que me hablan.

Pues bien, esa amiga que me habló, no fue la única, ella se quedó en nada, como tú, pero hubo alguien más, una de tus amigas estuvo a cuatro patas toda la noche sin pensar ni un sólo segundo en ti, cuida más tu círculo y pide lealtad a quien debes pedírsela.

No quiero dar la identidad de su amiga, sólo quiero hacerle saber a ella y haceros saber a todos que no debéis fiaros de nadie, hay quien mira por ellos mismos y luego te venden otra cosa, es el momento de contar la historia.

Me va a ser complicado contaros la historia sin poder explicaros cómo es físicamente, pero es lo que hay, al fin y al cabo ni intentando ser un cabrón soy capaz de lograrlo totalmente. (Además así no sabrá quién es, que es más divertido).

También me va a ser complicado contaros cómo llegamos a ello, por lo que tendré que inventármelo un poco, o puede que cuente la historial tal y como pasó. ¿Quién sabe? Todo sea por no dar pistas.

Discoteca, Madrid, de madrugada.

Había ido con un grupo de amigos y no paraba de fijarme en una chica que creía conocer, me sonaba que era amiga de una amiga, sí, de esa que me echa todo en cara. Puede que estuvieran en un reservado, puede que simplemente estuviera con un grupo de amigos bailando, hay muchas posibilidades, pero para hacer más fácil la historia digamos que estaba con un grupo de personas y que notaba cómo ella también me miraba de vez en cuando.

Mi YO cabrón no estaba listo y como soy un buen chico me acerqué a ella para preguntarle si su amiga también estaba por aquí, a ver si así la veía cara a cara de una puñetera vez, aunque debo reconocer que si nunca lo hice fue en parte culpa mía.

- Hola, ¿no está A. por aquí? Pregunté.

- Pues no, hoy no ha salido, ¿quién eres?

Fue curioso su gesto cuando le dije quién era, también fue curioso que le dijera que era Hero Mermelada, creo que en mi vida me he presentado a alguien así en persona. Pero quedémonos con su gesto, quedémonos en cómo me miró de arriba abajo y en cómo se mordió el labio al segundo de terminar de follarme con su mirada.

La verdad es que físicamente me atraía bastante, su pelo, su vestido, su culo y demás partes de su cuerpo que no puedo nombrar, pero trato de no follarme a chicas que probablemente me traigan más problemas que soluciones.

Pasamos un rato separados de su grupo y yo del mío, notaba de vez en cuando miradas de sus amigos, más aún cuando ella no paraba de tocarme con cualquier excusa. La verdad es que fue fácil, ella se puso cachonda sólo al saber quién era, me debía tantos orgasmos que sólo de recordar el último que tuvo con mis escritos le hizo olvidarse de todo y pensar únicamente en que hoy quería probar mi polla. No la culpo.

Cada vez que le sacaba el tema de su amiga ella rehuía, hasta el punto de enfadarse y decirme que no estaba aquí, ni iba a venir. Fue ahí y después de muchas miradas y palabras subidas de tono cuando me lancé.

- Si no va a venir, ¿por qué no vienes tú a mi casa esta noche y me tachas de tu lista? Le pregunté.

- Nadie se puede enterar, prométemelo, me dijo.

Me había dicho que estaba en una lista suya de polvos que tenía que echar alguna vez en su vida, ella también podría estar en una mía, de tener yo alguna.

- Diles que te vas a ir a casa, que...

- Es temprano, van a decir que si me pasa algo, me cortó.

- Sólo van a pensar mal, y estoy seguro de que ese que no para de mirarnos te va a querer acompañar, pide un taxi y súbete, una vez te vea subir sola no va a pensar mal. Cuando estés dentro dile al taxista que vaya a X, yo te espero allí para subirme contigo e irnos juntos, le expliqué.

Pareciera que he usado estas tácticas toda mi vida, ¿eh?

...

El taxi paró donde yo me encontraba (cho, cho, chófer pare el taxi), me subí y ahí estaba ella.

Me senté a su lado y le dije al taxista la dirección de mi casa. Ella se acercó a mí y me hizo un gesto con la cabeza como diciéndome: ¿Ahora qué, eh?

Le acaricié la cara y me fui directo a por su boca, en un principio pensé que íbamos a devorarnos la boca olvidándonos por completo que estábamos dentro de un taxi, pero fue un beso tierno y lento. Sus labios se entrelazaban con los mios, sus dientes arañaban mis labios y su lengua buscaba tímidamente la mía.

Por fin llegamos a mi casa, pero antes debo hacer una mención especial para los taxistas de Madrid: Me salís muy caros.

Al cerrar la puerta nos quedámos mirándonos, desde luego en su mirada no había ningún detalle que me hiciera creer que le importaba su amiga, ahora mismo sólo pensaba en que alguien le arrancara ese vestido ceñido, a tirones.

Me acerqué a ella y le empecé a comer la boca, aprovechando para poner mis dos manos en su culo y estrujarlo bien fuerte mientras tiraba de ella hacia mí. Sin parar de comernos la boca, de devorarnos, fui acercándola poco a poco hasta una pared, hasta que su espalda dio contra ella y mi cuerpo se apretó aún más fuerte contra el suyo. Sabía genial, sus labios eran una auténtica maravilla, y su olor, ese olor a...

Seguimos durante un buen rato comiéndonos la boca y bien apretados contra esa pared, haciendo algunas pausas para apartarle el pelo de un lado de su cuello y clavar mis dientes en él como si de un vampiro se tratase.

Ella me apartó y se giró, apoyando las manos contra la pared, agachándose un poco y sacando el culo. La verdad que lo que más me apetecía era subirle el vestido lo suficiente para poder apartarle el tanga y meterle la polla hasta correrme dentro, pero me contuve, quería darle su "polvazo".

Le agarré de la cintura y me apreté a ella por detrás, ella se incorporó y yo aproveché para comerle el cuello desde atrás, mientras su culo no paraba de moverse y apretarse contra mi polla, poniéndomela cada vez más y más dura.

Mis manos subían de su cintura hasta sus tetas, después volvían a bajar e intentaban colarse entre sus piernas, pero sus movimientos de caderas no me dejaban. Para colmo sus gemidos y el sabor de su cuello me estaban matando, tenía ganas de reventarla, tenía unas ganas increíbles de notar el calor de su coño abrazando mi polla.

Le agarré de la mano y la llevé hasta mi habitación, ella me hizo sentarme en el borde de la cama y se puso sobre mí. No paraba de besarme y yo no podía parar de hacerlo, estando ambos escondidos bajo su pelo. Mis manos pasaron de su cintura directas a su culo y se lo estrujaron, apretándola más contra mí y moviéndola para poder lanzarme a su cuello.

Se lo empecé a comer, ahora ya no se lo mordía o arañaba con mis dientes, ahora se lo lamía y besaba sin parar, podía notar en su vena cómo sus pulsaciones no paraban de subir mientras mi boca no paraba de recorrer toda su piel.

Se me quitó de encima y se desnudó, quedándose en ropa interior, me hizo quitarme la camisa y se puso de nuevo sobre mí, sólo que al revés, dándome la espalda y sin parar de rozar su culo en mi polla. Le desbroché el sujetador y ella lo lanzó a un rincón de la habitación, me agarró las manos y me las llevó a sus tetas. Yo las agarré y empecé a jugar con ellas, mientras mi cabeza besaba su hombro derecho y ella dejaba caer la cabeza hacia atrás para poder comerle mejor el cuello.

Mis manos no paraban de acariciar sus pezones, de bajar a su cintura y de volver a subir a sus tetas.

Se levantó y se puso a quitarme os pantalones a tirones, acto seguido me hizo tumbarme y ella se puso sobre mí. Empezó a apretarse contra mí, a rozarse el tanga contra mi polla, a apretarse contra ella sin parar, a girarse, a saltar sobre mí.

Agachó su cabeza y empezó a comerme la boca mientras una de sus manos entró en mis bóxers y agarró mi polla, empezando a masturbarme. Paró de besarme y fue bajando por mi pecho hasta llegar a mis bóxers, donde empezo a darme mordisquitos en la polla a través de ellos.
Por fín me los bajó, me la agarró y pasó su lengua de abajo a arriba lentamente, quería que yo lo viera. Una vez en mi punta la apretó suavemente entre sus labios y empezó a acariciarla con ellos, mientras con una mano me la masturbaba lentamente. Su lengua empezó a hacer círculos sobre la punta y despúes se la fue metiendo en la boca, apretándola entre sus labios.
Empezó a comérmela y yo empecé a gruñir, para colmo me la estaba dejando llena de pintalabios rojo y yo no podía estar más cachondo. De vez en cuando se la sacaba de la boca y me la lamía mientras me miraba, asegurándose de que me gustaba aquella imagen. También se la rozaba por la cara y me daba besos en ella desde un lado.

Le indiqué con la mano que subiese a mi boca y ella accedió. Empezamos a comernos la boca bajo su pelo, esta vez sí nos devorábamos, nos mordiamos y lamíamos. Yo saqué la lengua de mi boca y ella me la empezó a lamer y chupar con sus labios, todo esto mientras la tenía en tanga apretándose en mi polla, cada vez con más ganas de metérsela.
Mientras nos comíamos la boca le estrujé el culo, le aparté un poco el tanga y estirando un poco los dedos empecé a masturbarle. Estaba completamente calada.
Giramos en la cama y me puse sobre ella, empecé a besarle la boca y el cuello mientras una de mis manos jugaba con la goma de su tanga.

Ahora me tocaba a mí.

Baje besando sus tetas, lamiéndolas y dándole pequeños mordisquitos.
Seguí bajando...


Empecé a tirar de la goma de su tanga con mis dientes, coloqué la cabeza entre sus piernas y seguí lamiéndole el interior de los muslos, dándole besos en ellos de vez en cuando. Con su ayuda de un giro de caderas le quité el tanga. Ella abrió las piernas, esperando a que yo me lanzara a comérselo, pero lo que hice fue agarrarle las piernas, juntárselas y empujar sus rodillas hacia sus tetas.
En esa posición pasé mi lengua entre los labios de su coño lentamente, después volví a repetir el movimiento, y otra vez, y otra... Le solté las piernas y ahora sí me puse entre ellas, mi lengua empezó a jugar con su clítoris y mis labios empezaron a jugar con los suyos, para colmo empecé a introducirle dos dedos y a masturbarle rápidamente con ellos. Sus gemidos no paraban, mis dedos cada vez iban a más velocidad y yo cada vez me estaba mojando más con ella, llegó un punto en el que la cama tenía una gran mancha bajo ella.
Paré de comérselo y me fui a sentar en su pecho, le acerqué la polla a la boca y se la empecé a rozar por ella, ella me hizo parar y comenzó a comérmela de nuevo. Se la saqué de la boca y volví a rozársela. Bajé por su pecho y empecé a rozármela en su coño, justo entre sus labios. Le daba golpecitos con ella, que notaba lo dura que me la había puesto, me la rozaba entre sus labios sin parar, apretaba la punta en lo más alto de su coño y bajaba rozándomela hasta su entrada, así un par de veces. Al final me quedé en su entrada, le metí la punta y empecé a moverla de un lado a otro, volví a sacársela y empecé a darle golpes de nuevo. Ahora sí, le metí la punta y se la fui metiendo lentamente hasta que la tenía entera dentro.
Empecé a follármela estando yo de pie y ella tumbada, pero su boca y su mirada me llamaban para que me pusiera sobre ella y le comiera la boca, así hice. Me puse encima y ella instintivamente me abrazó entre sus piernas, apretándome contra su cuerpo. Empecé a besarle mientras sus manos no paraban de acariciar toda mi espalda, mis dientes se clavaban en sus labios y mis manos no paraban de recorrer desde sus caderas hasta su cara.
No podía parar de metérsela, su coño me la abrazaba a la perfección y para colmo estaba completamente calada. Seguí encima durante unos minutos, metiéndosela cada vez más rápido y fuerte, hasta que ella me dijo que quería ponerse encima.

Se puso sobre mí y la verdad es que la imagen me puso la polla más dura aún, con el pelo totalmente alborotado, sudada, respirando por la boca y con ese cuerpazo mirándome firmemente a los ojos mientras me agarraba la polla y se dejaba caer sobre ella.
Al volver a entrar en su cuerpo solté un gruñido y ella giró la cabeza hacia atrás de placer, después me hizo colocar las manos sobre mi cama y me agarró ambas manos con cada uno de las suyas. Empezó a follarme despacio, movimiendo la cabeza de un lado a otro y dejando sus tetas botar arriba y abajo, yo tenía ganas de algo más fuerte y rápido, pero me estaba matando de placer. Me soltó las manos y se apoyó en mi pecho, entonces empezo a mover su culo junto con sus caderas y empezó a follarme muchos más rápido, yo empecé a gruñir de placer acompañando sus gemidos.
Me incorporé en la cama y quedamos ambos sentados, ella seguía moviéndose con mi polla dentro mientras yo le comía las tetas y le agarraba del culo.
Me puso las dos manos en el pecho y me indicó que me tumbara, bajó su cuerpo junto al mío y siguió follándome mientras nos comíamos la boca. Yo aproveché que estaba sobre mí para abrazarla con mis brazos, apretarla a mí y empezar a follármela desde abajo, sus gemidos cada vez eran más altos y yo cada vez le daba más fuerte.

Se la saqué y le indiqué que se pusiera a cuatro patas, que tenía ganas de algo más fuerte.

Se puso a cuatro patas y abrió las piernas, la verdad es que la imagen de su coño abierto de par en par y calado como lo tenía, haría heterosexual hasta al más gay de todos. Se la metí y empecé despacio, mis manos estaban en sus caderas y fui aumentando el ritmo, hasta que me apeteció darle bien fuerte y con una mano le tiré del pelo, haciendo que ella tuviera que echar la cabeza hacia detrás. Ahora le estaba dando súper duro, cada vez que se la metía pegaba un grito, ya no eran gemidos. Le solté una palmada en el culo y ella me acompañó el golpe con un gemido, se la volví a dar y volvió a gemir, mientras yo no paraba de meterle la polla.

Más, dame más fuerte, me dijo.

Le volví a dar y seguí metiéndosela más fuerte. La mano que tenía libre y que usaba para darle palmadas en su culo la coloqué en su hombro, y con la que le agarraba el pelo la giré de tal manera que ella se viera obligada a girar la cabeza y así yo poder verla.
No podía parar de metérsela, y de métersela muy fuerte y rápido, sus gritos me estaban dando unas ganas de correrme increíbles y así se lo dije. Ella me dijo que la avisara antes. Seguí metiéndosela mientras le tiraba del pelo y mientras con la ayuda de mi mano en su hombro se la metía hasta el fondo, hasta que le avisé que iba a correrme.

Ella rápidamente se giró y comenzó a chupármela, a lamérmela. Yo estaba a punto, no quería decirle nada, simplemente tenía que agarrármela con una mano y ella misma lo iba a conseguir. Así hizo, empezó a masturbármela mientras dejó mi punta dentro de su boca y su lengua jugando con ella.

Me corrí dentro de su boca y ella siguió comiéndomela, supe en el momento de correrme que ahí no iba a terminar la cosa. Me la agarré y empecé a darle golpecitos por su boca para que no me bajara lo más minimo, pude ver cómo ella se tragó mi corrida.
Le hice tumbarse en la cama y empecé a follármela de nuevo, el morbo, su cuerpo, sus gritos y todo el ambiente que se había generado alrededor de esa noche hicieron que no pudiera parar de follármela y que a los dos días tuviera unas agujetas que pocas veces he tenido.


La cosa se quedó ahí, ni siquiera nos pedimos el número ni volvimos a hablar, ella me tachó de su lista y yo... Digamos que me divertí y ya.




¿Ves cielo? Esto es ser un cabrón, no dejar que una de tus amigas me hable, sino follármelas y no contárselo a nadie. Aunque ahora es curioso, porque a ti ni te he visto y a ella me la he follado, por lo que en mi lista de personas a las que respetar ella estaría antes que tú.

Por cierto, espero que no seais como esas amigas que se saludan con un pico, porque sé que la viste a los pocos días y en caso de que os saludéis así besarla hubiese sido como darme un beso a mí directamente en la polla.

Besos,

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