¡Sígueme en Twitter!

domingo, 13 de septiembre de 2015

Fuerza mental

¿A dónde vamos ahora?

Suena What's Up the 4 Non Blondes de fondo y casi sin darme cuenta veo que mi verano ha pasado y que no he hecho nada con él. ¿Acaso he pasado de ser un vividor follador a sólo un follador? Al menos sigo poniendo las tildes en “sólo”, nunca está de más conservar esos pequeños errores con una pizca de suerte nos acompañarán siempre.

En todo momento se presenta una nueva elección, podemos aferrarnos al pasado o abrazar lo inevitable de un cambio que llega y permitir así que un futuro mucho más brillante se muestre ante nosotros, un futuro con nuevas personas que harán nuestra vida más fácil y también mucho más feliz. En cualquier caso, tarde o temprano siempre llegan y problemas del pasado probablemente se conviertan en nuevas oportunidades en el futuro.

He leído un par de entradas que tengo ocultas en el blog y la verdad es que uno a veces no puede más que aprender del pasado, sobretodo para no repetir muchas cosas de las que en él hizo, o incluso cosas que no hizo y debería haber hecho.
He conocido a muchísima gente en los últimos años y en toda esa gente he encontrado algo que sin excepción hará que las destruye o que brillen. ¿Sabéis qué es? La autoestima y la fuerza mental.
Aquí las he separado como si no fueran parte de una misma virtud, quizá la más importante en una persona ya que con fuerza mental puedes conseguir lo que quieras en la vida, más aún si a esa fuerza mental le va unida una inteligencia bastante superior a la media, que por cierto dicha media os puedo asegurar que es paupérrima. (Siempre quise usar esta palabra en una entrada).

Fuerza mental, qué gran conjunto de palabras. Fuerza, algo que para mí es totalmente necesario en todos los ámbitos de la vida y por supuesto mental, de mente, nuestra mente, esa cosita que todos tenemos (no lo aseguro) y que nos hace controlar nuestra vida y a veces incluso la de los demás.
Ahora es muy común que todos los medios nos vendan mil y un trucos para tener esa fuerza, incluso muchos de esos trucos están adornados con técnicas orientales o usan términos que no has escuchado en tu vida para que así parezca que es alguna novedad.
Os voy a decir algo que jamás os dirá esa gente, muchas veces uno que es débil jamás va a conseguir ser fuerte por más técnicas que use, pero alguien que trata de venderte una solución jamás podrá decirte esto, tiene que hacerte creer que con el paso del tiempo conseguirás ser fuerte.

Bueno, mi pregunta es: ¿Alguien torpe puede llegar a ser alguien inteligente? En ese caso, ¿por qué deberíamos pensar que alguien débil puede llegar a ser alguien fuerte?
Bueno, no es un gran ejemplo, ya que poca gente torpe busca ser inteligente en la vida, yo diría que ni se lo plantean, y muchos de esos débiles le venden muy bien a los demás que han conseguido ser más fuertes.
Quizá eso sí sea real, quizá sí es real que hayan conseguido ser más fuertes, ¿pero han conseguido ser fuertes o simplemente son menos débiles?

Bueno, no seguiré con el tema, que por lo que me he encontrado durante todos estos años debo dar por hecho que cuatro de cada cinco personas que leáis esta entrada os vais a sentir identificados con esas personas débiles y no con las fuertes, sería muy estúpido por mi parte criticar algo que tiene una mayoría y encima decirles que jamás van a conseguir ser algo más que lo que ya son. ¿O sí?

He caído, hace unos años caí en lo más profundo que una persona puede caer, o al menos en lo más profundo que yo puedo caer, no echaré culpas a nadie ya que la vida de cada uno sólo tiene un único protagonista y somos nosotros mismos, el resto de personas en nuestra vida son como las aplicaciones que tienes en el móvil, simplemente te hacen la vida más sencilla.
Madre mía, ¿qué duro suena todo no?

Bueno, quizá no es todo tan negro o blanco y siempre hay una parte un tanto gris, pero me encanta radicalizar las cosas e irme a los extremos, así el otro extremo tiene que ofrecer unos argumentos mucho más convincentes para llegar como mínimo a ese término gris, cosa que no pasaría si ya comenzamos en el gris.
¿Os estoy liando? Quizá a parte de débiles también carecéis de inteligencia, vete tú a saber.

Entonces estamos en que ahora he descubierto el secreto de la vida, debemos rodearnos de gente fuerte mentalmente y ya si encima son gente inteligente, mejor aún, ¿no? Sé de gente que por llegar a conclusiones mucho más simples ha escrito libros, quizá debería plantearme hacer lo mismo, pero mejor otro día, o año.

La verdad es que siempre me arrodillaré ante la gente fuerte, ante esa gente que no necesita a nadie, aunque eso no quiera decir que de vez en cuando no necesiten del cariño de las personas o incluso de su aprobación, ya que tenemos la mala suerte de no ser robots programables, a veces hacemos cosas que ni entendemos por qué las hacemos y para colmo después nos pasamos noches en vela preguntándonos qué sentido tiene todo. ¿Te has planteado que quizá te hagas demasiadas preguntas?

Entonces dime, ¿eres de los que tiene esa fuerza mental y aún busca hacerse más fuerte o eres de los que se engaña siendo alguien débil y que simplemente quiere dejar de ser un poco más débil pensando que así algún día quizá logre ser fuerte?

Quizá no importaría nada tener fuerza mental o no tenerla si no estuviese en cada una de las decisiones que tomamos o si no fuese lo que reina en nuestra personalidad y la controla a nuestro antojo. ¿Quién no conoce a alguien con un autoestima de mierda que trata de hacer daño a los demás para así ver que tiene algo de poder y sentirse más fuerte? ¿Quién no conoce a alguien débil que trata de joderte para ponerte a su nivel en lugar de intentar esforzarse y llegar a tu nivel?
Ejemplos sobran, todos sabemos que de algún modo la debilidad es lo que toma el rumbo de nuestras vidas, y no hablo de ser débil de carácter, hablo de ser débil mentalmente.

Podría nombraros a muchas personas que he conocido en cada uno de los dos grupos, en el grupo de los fuertes y en el grupo de los débiles. Amigos, familiares, parejas... Al fin y al cabo todos estamos en uno de ellos y sólo nosotros mismos sabemos realmente en cuál de ellos estamos.

Con mis parejas ha sido curioso, la verdad es que haciendo un poco de offtopic diría que he tenido muchísima suerte encontrándolas, aunque también lo haya pasado bastante mal, supongo que es algo que va implícito en el amor, el lado bueno es buenísimo, pero el malo es mejor no conocerlo.


Antes de haber tenido una pareja buscaba una chica que pudiera ser mi amiga, alguien exactamente como yo, con mis virtudes y también con mis errores.
Encontré a Jara, una chica con una fuerza mental increíble que además también podría estar en un top 5 de las mujeres más inteligentes que he conocido jamás, si a eso le sumas su mezcla de acentos. La distancia lo mató todo, pero de algún modo encontré lo que buscaba, tuve suerte.

Después por alguna extraña estupidez que se me mete a mí en la cabeza quería una pareja rubia y catalana, quizá mi error fue buscar el físico y no unos valores como sí hice con Jara, pero supongo que uno no elige de quién enamorarse. Marta llegó y curiosamente llegó como se fue Jara, con una relación a distancia. No era rubia, pero cumplía perfectamente el detalle de ser catalana, tampoco le pedía más. Quizá no era la más inteligente, desde luego no era la más fuerte, pero tenía una sonrisa preciosa y probablemente sea de las personas que más da por los demás, aunque temo que lo haga más por ella que por ellos. A ella desde luego puedo agradecerle haberme hecho una persona más fuerte, aunque siempre quedará ese rencor de no haber apostado por mi potencial por no haber visto resultados, eso alguien inteligente no lo hubiese hecho jamás, nadie es perfecto.

Después de ella no sé muy bien lo que buscaba, estaba demasiado perdido y pese a no haber llegado a ser pareja me encontré con Helena, una chica con la que me estuve viendo durante una larga temporada antes de Jara y que ahora había vuelto a vivir a Italia, quizá en ella simplemente buscaba eso, alguien que me apartara del mundo que conocía y que me ofreciese la posibilidad de irme a otro país con personas que no había visto jamás. Aunque aprovechando que ella jamás me va a leer, de algún modo creo que aposté por ella porque ella no conoció esos años que pasé con Marta, ella me conocía por ese chico fuerte en tiempos de Jara, quizá ayuda cuando alguien no conoce tus mierdas, ocultarlas siempre es más fácil. La distancia también lo mató todo, es imposible tener algo estable con alguien que ya no es que viva lejos de ti, es que está en otro país y ni siquiera puedes llamarla por teléfono, prefiero no recordar lo que tenía que pagar de tarifa de móvil por llamar desde el puñetero Skype con el 3G.

Antes de llegar a la última, y espero que ese “última” perdure para siempre, quisiera resaltar un hecho bastante curioso. Con todas he acabado por la distancia y precisamente con Marta que nos veíamos una vez al mes no acabamos por ello. ¿Será por eso por lo que le guardo tanto rencor? Bueno, será una razón de las muchas que hay.



Madrid, siempre me ha enamorado, ¿qué mejor que buscar una chica de esa gran ciudad? Pero no podía ser una chica cualquiera y desde luego no lo es. Cada uno es distinto a los demás, pero curiosamente ella tiene las virtudes de todas.

Ana.

De Jara tiene su fuerza mental, aunque probablemente en una comparación de esas odiosas la suya sea la más fuerte que he visto jamás, por supuesto Jara tiene otras virtudes, no creo que una persona sea mejor que otra, pero en esa virtud que yo buscaba en concreto, ella es la reina. De Jara también tiene su inteligencia y creedme cuando os digo que si juntáis ambas virtudes en una persona os encontráis con una súper mujer. Una cosa más importante aún es que no tiene redes sociales, y la verdad es que eso me da exactamente igual, pero hasta cierto punto, ya que si no tiene redes sociales quiere decir que le importa más bien poco que los demás sepan lo que hace con su vida, punto positivo sin duda que ambas tienen.

La verdad es que de Marta buscaba más cosas en contra que cosas en común, pero curiosamente tiene más en común con ella que con ninguna otra de las chicas que he conocido. Desde luego tiene su forma de demostrar que está enamorada con gestos y detalles, tiene su forma de ayudar a los demás y de algún modo, también tiene el problema que Marta dijo que tenía y que cada vez que pasa el tiempo más cuenta me doy de lo engañado que estaba. Pese a eso y suponiendo que me la creo, da la casualidad que ella lo llevó todo de otra manera, supongo que la fuerza mental y una inteligencia a su nivel hace que todos los problemas lo sean menos. Aunque pese a ser ahora algo positivo, también puede convertirse en algo totalmente negativo, ya que cuando no es la primera vez que vives algo y la primera vez fue de forma tan negativa, la segunda muchas veces la cagas por creer que sabes lo que ocurre, crucemos los dedos.

Helena... Bueno, Helena se parecía mucho a Jara, por lo que digamos que las tres comparten virtudes, pero Helena también está relacionada con el arte como lo está Ana. ¿Podré presentarlas algún día para que se hagan súper amigas?




Débiles, fuertes... La vida me ha enseñado mucho en los últimos años, todo da muchísimas vueltas. ¿Quién me iba a decir a mí que me iba a dedicar a temas relacionados con los deportes cuando siempre los he odiado? Ahora me falta encontrar la fórmula secreta para que siendo mi propio jefe el dinero que gano no dependa del tiempo que invierto, acepto sugerencias.




La vida da vueltas, sí, pero a la gente débil la quiero bien lejos, en esta vuelta y en la siguiente.





Los problemas de ayer es muy probable que se conviertan en las soluciones de mañana, recordadlo.


--Hero

No hay comentarios:

Publicar un comentario